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Alimentación del lactante
Aunque las definiciones de lactante varían, abarcando hasta el primer o segundo año de vida, su significado es “el que mama leche”. La lactancia puede mantenerse mientras madre e hija/o deseen.
Durante este periodo, que se caracteriza por un acelerado ritmo del crecimiento y de las habilidades psicomotrices, la leche es el constituyente fundamental de la dieta.
La lactancia puede ser:
Lactancia materna
La leche materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé. Proporciona una óptima y sana nutrición, se digiere fácilmente y protege frente a numerosas enfermedades. Además, el vínculo afectivo que se establece entre la madre y su bebé constituye una experiencia especial, singular e intensa.
La decisión de cómo alimentar al recién nacido corresponde única y exclusivamente a la madre. En base a ello, deberá recibir información durante el embarazo por parte de su matrona, información de calidad que, teniendo en cuenta las últimas evidencias científicas, permitirá a la madre tomar la decisión que considere mejor para ella y su futuro hijo.
Si los futuros padres han decidido alimentar a su hijo mediante lactancia materna deben saber que ésta aporta una serie de beneficios:
Excepcionalmente, enfermedades como el VIH pueden impedir la lactancia materna; también el consumo de drogas como la heroína, la cocaína o la marihuana.
La lactancia materna es la evolución natural del proceso de gestación – parto – lactancia en la especie humana. Forma parte del sistema reproductivo, afectivo y sexual.
Considerando los grandes beneficios de la alimentación con leche materna, diversas organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, la Academia Americana de Pediatría, el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría y la Asociación Española de Matronas recomiendan la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de vida del lactante y continuar dando el pecho junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los 2 años.
| Beneficios para el recién nacido | Beneficios para la madre | Desventajas de la lactancia artificial |
| Los bebés alimentados con leche materna padecen menos: • Infecciones urinarias. • Diabetes tipo 1. • Gastroenteritis. • Enfermedad inflamatoria intestinal. • Otitis media. • Linfoma Hodgkin. • Infección respiratoria baja. • Sepsis. • Muerte súbita del lactante. • Mejora el desarrollo cognitivo. | Acelera la recuperación del útero y protege de la anemia post parto. • Se produce la secreción de hormonas que favorecen la relajación y bienestar general • Protege contra la depresión postparto • Disminuye el riesgo de: cáncer de mama y de ovario. • Disminuye el riesgo de artritis reumatoide • Disminuye el riesgo de osteoporosis • Favorece la pérdida de peso • Disminuye los gastos familiares. | Altera el microbiota intestinal • Los biberones de los primeros días aumentan el riesgo de alergia a proteínas de la leche de vaca. • Menor protección frente a enfermedades: infecciones respiratorias (bronquiolitis, neumonía) y gastrointestinales, otitis, asma, alergias, atopias, diabetes y ciertos tipos de cáncer. • En prematuros, aumenta el riesgo de enterocolitis necrotizante. |
| Beneficios para el recién nacido |
| Los bebés alimentados con leche materna padecen menos: • Infecciones urinarias. • Diabetes tipo 1. • Gastroenteritis. • Enfermedad inflamatoria intestinal. • Otitis media. • Linfoma Hodgkin. • Infección respiratoria baja. • Sepsis. • Muerte súbita del lactante. • Mejora el desarrollo cognitivo. |
| Beneficios para la madre |
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• Acelera la recuperación del útero y protege de la anemia post parto. • Se produce la secreción de hormonas que favorecen la relajación y bienestar general • Protege contra la depresión postparto • Disminuye el riesgo de: cáncer de mama y de ovario. • Disminuye el riesgo de artritis reumatoide • Disminuye el riesgo de osteoporosis • Favorece la pérdida de peso • Disminuye los gastos familiares. |
| Desventajas de la lactancia artificial |
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• Altera el microbiota intestinal • Los biberones de los primeros días aumentan el riesgo de alergia a proteínas de la leche de vaca. • Menor protección frente a enfermedades: infecciones respiratorias (bronquiolitis, neumonía) y gastrointestinales, otitis, asma, alergias, atopias, diabetes y ciertos tipos de cáncer. • En prematuros, aumenta el riesgo de enterocolitis necrotizante. |
Secreción de leche
El calostro está presente en la mama desde el embarazo. Tras la salida de la placenta, el cambio hormonal producirá la subida de la leche. La succión del bebé y el vaciamiento de la mama producirán la evolución del calostro a leche madura. En la producción y mantenimiento de la secreción láctea hay dos fenómenos de especial importancia: el reflejo de succión del bebé que determina la salida de leche y el vaciamiento de las glándulas mamarias. El vaciamiento frecuente y completo de la mama es otro requisito indispensable para una buena lactancia, si no es así, acumularás leche, aumentando la tensión en el lecho vascular disminuyendo la producción y dificultando la extracción, ya que la succión del bebé será insuficiente ante la resistencia que presenta la mama para ser vaciada.
Subida de la leche
La subida de la leche se producirá al 2º-3º día postparto, tiempo que se reduce si se inicia una lactancia precoz. Mientras tanto, el calostro es todo lo que un bebé sano a término necesita.
La succión frecuente durante estos primeros días es fundamental para obtener mayor volumen de leche durante toda la lactancia, pues el pecho está calibrando la producción que necesita establecer. Es recomendable que el recién nacido realice mínimo 8-12 tomas en 24 horas hasta la recuperación del peso del nacimiento (que debe darse antes de los 15 días de vida). Las tomas frecuentes, la succión de las manos etc… son comportamientos normales de los niños sanos.
En los cuatro primeros días después del parto, y antes de que la leche “madura” se produzca, fluye del pezón un líquido amarillento de consistencia variable (los dos primeros días puede ser espeso y amarillento, después es más fluido blanco transparente) que se denomina calostro. Este líquido es rico en calorías, proteínas, anticuerpos y betacarotenos, mientras que es más bajo su contenido en grasa y lactosa.
La succión frecuente ayuda a estimular que la leche se segregue y es la mejor manera de aumentar gradualmente la producción láctea.
La producción abundante de leche madura, suele establecerse transcurrida una semana después del parto.
Es importante realizar lavado de manos antes de las tomas. Para el pecho, es suficiente con la ducha diaria.
La posición correcta del bebé también es fundamental para conseguir un buen agarre: oreja, hombro y cadera alineados. Su cuerpo pegado al tuyo, sus manos una a cada lado de tu pecho. Su cara enfrente del pecho, sin girar la cabeza para buscarlo. Tu brazo sostiene el cuerpo del bebé (cuello, espalda, nalgas). Si lo necesitas, puedes sujetar el pecho con la mano en forma de C, dejando libre la areola para permitir un agarre profundo.
El agarre profundo y asimétrico es la clave para el éxito de la lactancia.
La introducción en la boca de la mayor parte de la areola mamaria evita la masticación directa del pezón y la producción de grietas.
Puedes emplear la otra mano para ofrecer el pecho. La forma clásica es coger la mama en forma de tijera, o entre el pulgar y el índice, permitiendo succionar el pezón y areola, al mismo tiempo que deja libre la nariz del bebé, para que éste respire adecuadamente.
Puedes adoptar la postura sentada o tumbada con posiciones cómodas. Esto te evitará dolores posturales.
En cada toma hay que darle al niño ambos pechos, siendo necesario que vacíe completamente un pecho antes de ofrecerle el segundo para que obtenga así la leche del final de la mamada que, al tener mayor contenido en grasa, hace que el niño crezca y gane peso.
Es mucho más importante dejar que el bebé termine de tomar el primer lado antes de ofrecerle el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo lado durante esa toma. No debes limitarle el tiempo en las tomas. Es mejor permitir que el niño mame hasta que muestre señales de satisfacción, tales como soltarse él solo o tener los brazos y las manos relajados. Si tarda mucho se debe meter el dedo meñique presionando el paladar para así evitar que se dañe el pezón. No es necesario lavar el pecho antes ni después de cada mamada ni se debe usar jabón sobre los pezones ya que los reseca.
En cuanto a la succión nocturna ayuda a mantener elevada la producción de la leche. Es aconsejable que no enciendas la luz. Los cambios de pañal se harán con la misma frecuencia que durante el día para evitar que la piel del recién nacido, pudiera irritarse por la humedad del pañal. Por la noche, deberás cambiarle el pañal en penumbra, para que no se despeje y retome el sueño enseguida. No es aconsejable dar chupetes ni tetinas al recién nacido antes de que la lactancia materna esté instaurada.
En cuanto al número de tomas al día conviene no utilizar pautas estrictas de alimentación, se aconseja la lactancia a demanda. Las pautas rígidas inhiben las interacciones naturales madre-hijo, interfieren los ciclos naturales del hambre y producen ansiedad en la madre.
Para que el bebé pueda regular la producción de leche a sus necesidades, la lactancia materna debe ser a demanda: el bebé decide cuándo quiere comer, durante cuánto tiempo y cuándo cambiar de pecho.
La lactancia a demanda comienza cuando el bebé ha recuperado el peso del nacimiento y comienza una curva ascendente de peso, que debe ocurrir antes de los 15 días de vida.
Hasta entonces es recomendable realizar un mínimo de 8-12 tomas en 24 horas para una correcta instauración de la lactancia. Probablemente el recién nacido mantenga este patrón por sí mismo, la succión frecuente es un comportamiento normal del recién nacido sano. Si no lo hace, prueba a estimularle mediante el contacto piel con piel o intenta despertarle para ofrecerle el pecho. Si no lo consigues, puede ser útil extraer leche con tus manos y ofrecérsela mediante dedo-jeringa o con una cucharita.
La duración media de las tomas es muy variable, más largas las primeras semanas y acortándose hacia los 3 meses. Si las tomas son demasiado cortas, largas o la succión es continua y el bebé no gana peso o la madre experimenta dolor, estaría indicado valorar una toma y evaluar el agarre.
La succión nocturna es importante para mantener la producción de leche, ya que la prolactina está más elevada de 2 a 6 a.m. Este comportamiento normal de los bebés también ayuda a disminuir el Síndrome de Muerte Súbita del lactante. Realizar colecho con tu bebé es una opción que valorar, ya que favorece el descanso nocturno.
Si necesitas retirar al bebé del pecho, introduce un dedo en su boca para bajar la encía y romper el vacío, si lo separas mientras succiona suele provocar dolor.
Durante los primeros meses los lactantes pueden experimentar crisis de lactancia: aumentan la demanda para aumentar la producción. Es conveniente acompañar esa demanda ofreciendo más pecho y evitando biberones, que podría conducir a un abandono precoz de la lactancia.
Si esperas sistemáticamente a sentir los pechos llenos antes de amamantar, tu cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y se reducirá la producción. Al finalizar las tomas, es aconsejable mantener al bebé erguido durante unos minutos por si necesita expulsar gases.
Las grietas del pezón suelen producirse por un mal acople de la boca del niño al pezón: vigila tu postura, la posición de tu bebé y el agarre al pecho con frecuencia.
Si tienes dudas, consulta a tu matrona. Normalmente, dar de mamar no duele. Si tienes dolor, posiblemente algún aspecto se puede valorar o mejorar.
Si estás cansada o estresada, puede afectar a la cantidad de leche que produzcas: busca apoyos, intenta descansar y expresar tus sentimientos
Si tú o tu bebé lo necesitáis, busca un ambiente tranquilo para amamantar y disfruta de ese momento sin distracciones. Si lo prefieres, rodéate de apoyos y compártelo.
Durante los primeros seis meses de lactancia no es necesario aportar agua al bebé. Si hace calor, amamanta más frecuentemente. Probablemente tu bebé también te pedirá más tomas y puede que algunas sean más cortas, ya que la leche del principio de la toma tiene más cantidad de agua en su composición.
Se comenzará a dar agua cuando se inicie la alimentación complementaria.
A la madre que está lactando se le aconseja eliminar el consumo de tabaco y alcohol.
Es recomendable beber agua frecuentemente. Puedes notar más sed, en especial durante las tomas las primeras semanas. Es útil tener a mano una botella de agua.
La alimentación debe ser variada y equilibrada. Hay alimentos que cambian el sabor de la leche (cebolla, coles, ajos, especias) que ayudarán a diversificar el sentido del gusto de tu bebé. Si rechazara alguna toma, espera unas semanas para volver a consumirlos.
Se recomienda continuar con la suplementación de yodo o consumir raciones abundantes de lácteos a diario.
Si necesitas tomar alguna medicación, consúltalo con el pediatra, la matrona o ginecólogo, hay fármacos compatibles, pero otros no lo son. Puedes consultar la compatibilidad en www.e-lactancia.org
Si una madre espera sistemáticamente a que se le “llenen” los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y se reducirá su producción. Al finalizar las tetadas, es aconsejable mantener al niño en posición erecta durante unos minutos para que expulse el aire.
Debes recordar que
El calostro es fundamental y suficiente para alimentar a tu hijo mientras no “suba” la leche.
Por mucho líquido que bebas no aumentará la producción de leche: aumenta la estimulación de la mama y tendrás más leche.
Afirmaciones tales como: mi leche no es buena, es aguada y el niño no engorda son falsas. Todas las leches de todas las madres son buenas.
El tamaño de los pechos no influye en la producción de leche.
Dar de mamar no estropea los pechos; el embarazo puede cambiarlos de forma y de tamaño.
Las grietas del pezón suelen producirse por un mal acople de la boca del niño al pezón: vigila la postura de tu hijo y la tuya con frecuencia.
Tu producción de leche va a depender de la intensidad y la frecuencia con que tu hijo mame: cuanto más mame, más leche tendrás.
Son excepcionales las mujeres que no pueden dar de mamar.
Si tienes dudas, consulta a tu matrona. Normalmente, dar de mamar no duele. Si tienes dolor, posiblemente no estés haciendo algo bien: consulta a tu matrona o pediatra.
Si estás cansada o estresada, la cantidad de leche que produzcas puede ser insuficiente: tu estado de ánimo influye en la lactancia.
Elige un ambiente tranquilo para amamantar: evita el distraerte, céntrate en tu hijo y en ti, en compartir ese momento único, ya que os ofrece a ambos múltiples beneficios.
Amamantar puede conllevar alguna dificultad al principio superable ¡¡¡Nadie nace enseñado, verás cómo te compensa!!!
Durante el periodo de lactancia materna el aporte de agua necesario para el bebé, se suministra por la leche materna y generalmente al principio no es necesario dar agua entre tomas. En verano y cuando se observan pérdidas excesivas de líquidos por sudoración, se le ofrecerá agua embotellada poco mineralizada. También es necesario ofrecer agua a partir del segundo trimestre y sobre todo, cuando se comienza la alimentación complementaria.
A la madre que está lactando, se le aconseja eliminar el consumo de tabaco y alcohol. En cuanto a tu alimentación te recomendamos tomar litro y medio de agua o zumos al día (líquidos en general) y que comas regularmente, evitando los alimentos de sabor fuerte (cebolla, coles, ajos, especias.). No abuses de las grasas ni de los dulces. Tomando de todo no le faltará de nada (verduras, carne, pescado, huevos y cereales). También debes continuar con la suplementación de yodo.
Si necesitas tomar medicación durante la lactancia, consúltalo con el pediatra, la matrona o ginecólogo, porque muchos de los fármacos que toma la madre pueden pasar al niño a través de la leche.
Posiciones para amamantar
Posición de cuna
- Sostén a tu bebé en tu brazo, con la cabeza colocada enfrente de tu pezón (su cabeza descansara en tu antebrazo, no en el recodo de tu brazo).
- Puedes utilizar almohadas o un cojín de lactancia para apoyar tus brazos (no a tu bebé, es mejor que lo sostengas tú, para favorecer el agarre).
Para dirigir el agarre
A. Sostén tu seno con tu mano en la posición de la figura “L” o “C”, el pulgar encima del seno, los demás dedos debajo, lejos de la areola.
B. Estimula con tu pezón el labio superior de tu bebé. Espera a que abra bien la boca. Ten paciencia, puede tardar. Cuando abra mucho la boca, acércalo rápido hacia tu pecho.
C. Asegúrate de que el agarre es profundo, con gran parte del pecho introducido en la boca, y asimétrico, observando más areola en la zona superior.
D. El agarre no deber ser doloroso.
Posición de rugby/Balón de rugby
- Coloca a tu bebé con los pies dirigidos hacia tu espalda. Sostén su cuello y cabeza en tu mano, y su cuerpo en tu antebrazo, pegado a tu cuerpo.
- Puedes utilizar almohadas o un cojín de lactancia para apoyar tus brazos (no a tu bebé, es mejor que lo sostengas tú, para favorecer el agarre)
- Sigue los pasos A, B, C y D de la posición de cuna.
Posición recostada
- Recuéstate de lado, bien girada en la cama.
- Coloca a tu bebé sobre la cama, sin mantas entre vosotros.
- Cuando abra la boca, acércalo hacia tu pecho.
Posición reclinada o de crianza biológica
Acuéstate reclinada unos 30-45ºC y coloca a tu bebé boca abajo sobre ti. Permite que busque el pezón y se agarre por sí mismo. Es ideal para las primeras tomas tras el parto o cuando hay problemas de agarre. Porque a veces, si no interferimos, dejamos que el bebé pueda utilizar sus reflejos y que consiga un mejor agarre.
En caso de cesárea, puedes utilizar esta postura, pero la posición de tu bebé con sus pies orientados hacia tu costado y no hacia la cicatriz.
Utiliza la postura en la que tu bebé y tú os sintáis más cómodos y consigáis mejor agarre. Todas son válidas y, en ausencia de problemas, no hay diferencias entre una u otra.
Si notas algún bulto o conducto obstruido en el pecho, intenta colocar la barbilla del bebé hacia esa zona.
EXTRACCIÓN DE LECHE MATERNA
- Se trata de extraer leche con la mano. Puede ser útil para extraer calostro los primeros días, por ejemplo:
- Si tu bebé no se agarra, puedes extraer leche y ofrecérsela, evitando darle fórmula artificial.
- Si tu bebe y tú estáis separados (ingreso en neonatos) para estimular tu producción de leche. Cuando suba la leche, puedes pasar a usar un sacaleches. Iniciando con extracción manual los primeros días tu producción será mayor.
- También sirve para extraer leche en cualquier momento de tu lactancia.
1. Masaje
Acaricia tu pecho para estimular la oxitocina y facilitar la salida de la leche.
Mueve los dedos circularmente, concentrándolos por unos cuantos segundos en una zona, antes de moverte a otra zona. Efectúa los movimientos en espiral alrededor del seno hacia la areola a medida que realices los masajes.
Después, acaricia el pecho desde el exterior hacia la areola, usando un contacto ligero de cosquilleo. Finaliza sacudiendo ligeramente ambos pechos.
2. Extracción
- Coloca tu mano en forma de C, y los dedos a unos 3-4cm del pezón, con el pezón en el centro
- Empuja tus dedos hacia la pared torácica, y luego comprime el pecho entre el pulgar y los otros dedos, rotando ligeramente los dedos. Después, afloja la presión.
- Repite rítmicamente este movimiento: coloca, empuja, comprime, suelta. Empuja, comprime, suelta.
- Cambia los dedos hacia otras zonas del pecho para vaciar todos los cuadrantes.
- Extrae unos 10 minutos en cada pecho. Es mejor hacer extracciones cortas pero frecuentes.
- Intenta colocar los dedos y mantenerlos en ese lugar, sin deslizarlos sobre la piel para evitar que ésta se irrite.
- Evita tocar el pezón, no es necesario para extraer leche y puede causarte dolor.
Problemas al inicio de la lactancia
Ocasionalmente, pueden aparecer algunos problemas al inicio de la lactancia, los más comunes son:
Ingurgitación mamaria: senos congestionados
Decimos que existe ingurgitación mamaria cuando la glándula mamaria está distendida. En el postparto inmediato, es decir, en los 2-4 primeros días después del parto, existe de forma fisiológica un aumento de flujo sanguíneo y linfático en las mamas que dan lugar a sensación de tensión y dolor que acompaña a la ingurgitación mamaria. Es un signo de producción de leche, pero no de volumen de leche.
La ingurgitación puede dar lugar a molestias leves o intensas, dificulta el agarre del niño al pecho y también dificulta la salida de la leche: al no vaciarse el pecho se produce tensión y dolor, y también una menor producción de leche. Si este problema no se soluciona, éste irá en aumento y podría producirse una obstrucción de los conductos
y como consecuencia, una mastitis.
Prevención y tratamiento
- El mejor método para evitarla es favorecer el amamantamiento precoz y frecuente con un agarre efectivo.
- Si notas alivio puedes aplicar calor local (compresas húmedas, ducha) antes de las tomas, acompañado de un masaje suave, y frío después.
- Si la areola está edematosa y el bebé no consigue agarrarse, puedes realizar la técnica de presión inversa suavizante para ablandarla, antes de poner al bebé.
- Puedes combinarlo con el masaje terapéutico de la mama: con ambas manos realiza un masaje muy suave, sin ejercer presión, desde la areola hacia el exterior. Ayuda a guiar el exceso de líquidos de la mama hacia el cuerpo, permitiendo que la leche fluya más fácilmente.
- Si tu bebé no es capaz de vaciar el pecho o no tiene hambre, intenta extraer leche con la mano, para disminuir la tensión y el dolor.
- Puedes tomar analgésicos/antiinflamatorios. No está recomendado tomar antibióticos ni suspender la lactancia.
Masaje suave para aliviar la congestión
Evita estos movimientos
- No aprietes los senos, pueden causarte hematomas.
- No deslices las manos por los senos, pueden causarte dolorosas irritaciones de piel.
- Evita estirar el pezón, pueden resultar dañados los tejidos.
Grietas en el pezón
Se producen por un agarre inadecuado, ocasionando heridas y dolor. En raras ocasiones se deben a alguna anomalía anatómica del lactante: frenillo lingual corto, que que tendría que valorar un especialista.
Suelen aparecer en los primeros días de lactancia, siendo causa frecuente del abandono de la misma.
Pueden aparecer solo en un pecho. Puede deberse a que la madre coloca mejor al niño en un lado que en otro, o alguna alteración del lactante (tortícolis congénita, plagiocefalia) que pueden tratarse con fisioterapia/osteopatía.
A veces las grietas llegan a sangrar. Suele ser bastante escandaloso ver sangre en la boca del bebé, pero no es peligroso para él.
El tratamiento es corregir el agarre: cuando el pezón se coloque muy profundo en la boca, dejará de comprimirse y las grietas se curarán por sí mismas.
Los primeros días de lactancia puedes notar molestias en los pezones, debido a las hormonas y al estímulo de la succión frecuente al que tu cuerpo no está acostumbrado. Pero el dolor NO es normal, de hecho, es un signo de alarma: aparte de causar grietas en la madre, nos avisa de que al bebé le cuesta extraer la leche.
El dolor ocurre cuando el bebé realiza un agarre superficial: la boca no está bien abierta, solo puede coger el pezón y lo comprime entre su lengua y el paladar duro. No consigue extraer bien la leche, porque la lengua no está colocada en la areola. Esto causa dolor en la madre, y este dolor es muy importante, porque avisa de que el bebé puede no estar recibiendo suficiente leche. Por eso duele tanto, para que podamos darnos cuenta de que algo no va bien y solucionar el problema.
Si tienes dolor ¡no aguantes! busca ayuda, tanto antes del alta del hospital como con tu matrona del centro de salud.
Tras corregir el agarre y mientras que las grietas se cierran, puedes utilizar alguna de estas medidas de confort y que favorecen la cicatrización:
- Mantener el pecho limpio, seco y sin cubrir.
- Aplicar gotas de leche materna o aceite de oliva tras la toma.
- Tomar analgésicos/antiinflamatorios prescritos por el médico.
El éxito de la lactancia dependerá en gran parte de la sensación de confort que te proporcione esta nueva experiencia. Por ello hay que intentar garantizar que la madre está cómoda y el bebé está obteniendo leche con facilidad. Hay que favorecer la adaptación madre-bebé, asegurando una correcta postura de la madre, posición del bebé y un agarre profundo y asimétrico.
Mastitis
La mastitis es un proceso inflamatorio del tejido mamario que puede estar asociado o no a infección. En la mayoría de los casos comienza con estasis de leche e inflamación, por lo que el abordaje inicial debe centrarse en reducir la inflamación y mejorar el drenaje fisiológico, sin sobreestimular la producción.
El tratamiento actual de la mastitis se basa en reducir la inflamación y mantener la lactancia de forma fisiológica, evitando el sobrevaciamiento y las técnicas agresivas. El uso de frío, antiinflamatorios y una lactancia eficaz son las bases del manejo moderno.
Manejo actual recomendado
1ª) Vaciamiento del pecho: NO sobrevaciar.
- No se recomienda el vaciado completo y repetido del pecho de forma sistemática.
- Se aconseja amamantar con normalidad según demanda.
- Si hay dolor o congestión, realizar extracción mínima solo para aliviar la presión, evitando el sobreestímulo de producción.
2ª) Aplicación de frío
- El uso de hielo o compresas frías es una de las medidas más importantes.
- Aplicar frío local durante 10–20 minutos varias veces al día.
- Ayuda a disminuir inflamación, dolor y edema del tejido mamario.
3ª) Antiinflamatorios
- Se recomiendan antiinflamatorios compatibles con lactancia (como ibuprofeno, si no está contraindicado).
- El objetivo principal es reducir la inflamación, no solo el dolor.
4ª) Evitar intervenciones agresivas.
- No se recomienda el masaje profundo o doloroso del pecho.
- Tampoco el uso de calor intenso de forma rutinaria, ya que puede aumentar la inflamación.
5ª) Lactancia frecuente y eficaz
- Mantener tomas frecuentes, asegurando buen agarre.
- Posiciones variadas pueden ayudar a facilitar el drenaje sin manipulación excesiva.
6ª) Evaluación profesional
- Si hay fiebre persistente, empeoramiento a las 24–48 horas o sospecha de infección bacteriana, puede ser necesario tratamiento antibiótico.
- En casos recurrentes o complicados, se recomienda valoración por matrona.
Dolor del pezón
- Hay diferentes causas por las que pueden doler los pezones. Habría que valorar cuál es la causa e iniciar los cuidados o el tratamiento prescrito.
- Molestia en los primeros días de lactancia: los cambios hormonales y el estímulo repetido de la succión del bebé, muchas horas al día, al que tu cuerpo no está acostumbrado, puede ocasionar molestias, irritación e incomodidad. Habría que valorar el agarre. Prueba a aplicar calor antes de las tomas, también tomar analgésicos/antiinflamatorios. En unos días las molestias irán disminuyendo.
- Si lo que notas es dolor (necesidad de quitar al bebé de tu pecho) escucha tu cuerpo, retírale. Suele ser un problema de agarre inadecuado, que puede ocasionar dolor y grietas a la madre y que nos avisa de que al bebé puede estar costándole extraer leche. Hay que valorar el agarre para conseguir que se efectivo. Busca ayuda de tu matrona. Puedes aplicar leche materna o aceite de oliva en el pezón.
- Busca un sujetador cómodo, regulable, que sostenga el pecho sin apretarlo.
- Si necesitas usar discos absorbentes, cámbialos con frecuencia para disminuir la humedad. Si los desechables no te van bien, existen discos de algodón lavables y reutilizables.
- Utiliza ropa de algodón, suave y transpirable.
- Intenta buscar momentos para dejar el pecho al aire, favorece la cicatrización y evita el roce con la ropa. Existen protectores de pezón con orificios de ventilación, que se colocan debajo de la ropa, pueden ser una opción si necesitas estar vestida.
- Comprobar talla de pezoneras y embudo de sacaleches.
- Infección bacteriana secundaria a grietas o mastitis: corregir agarre. Antibiótico oral y/o tópico.
- Infección por herpes: si hay lesiones el pezón, hay que suspender la lactancia temporalmente hasta que se curen, extrayendo leche y desechándola.
- Causas del lactante: anquiloglosia, problemas de succión, confusión tetina-pezón. Valoración y tratamiento de la causa.
A veces es necesario hacer una lactancia diferida (extraer leche y dársela al bebé evitando la succión directa al pecho) mientras se soluciona el problema.
Pezón plano o invertido
Puede suceder que el pezón no esté sobre elevado o incluso que esté retraído. No es un impedimento para la lactancia, aunque puede dificultar el agarre. ¡Puedes amamantar! Busca ayuda experta para iniciar tu lactancia.
No hace falta preparar los pezones durante el embarazo: no sirve de nada y puede hacerte dudar de tu cuerpo. Cuando nazca tu bebé y se agarre, la succión puede hacer que tu pezón salga un poco más.
Puedes aplicar frío o estimular el pezón (con las manos, una jeringa invertida o el sacaleches) antes de colocar a tu bebé.
Si no consigues que se agarre, puedes probar a utilizar pezoneras.
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Hipogalactia
Escasa producción de leche materna, que no permite cubrir las necesidades del bebé.
Tipos:
- Real: por un problema médico o por un manejo inadecuado de la lactancia.
- Subjetiva por la madre: basado en comportamientos del bebé (si llora mucho…), por presiones del entorno (bebé que realiza tomas frecuentes o sin horario, que es un comportamiento normal de un lactante), no conseguir grandes volúmenes con la extracción (es bastante frecuente que el bebé consiga extraer más que un sacaleches) también puede ser temporal o permanente.
Si estás preocupada por tu producción de leche o hay signos objetivos que te hagan sospecharla (inadecuada ganancia de peso de tu bebé) consulta con tu matrona para una valoración.
Generalmente, las tomas o extracciones más frecuentes ayudan a aumentar la producción de leche.
Agalactia o Hipogalactia
Falta real de leche materna por un problema glandular.
Es un problema muy poco frecuente, hay que tener presente que generalmente es la falta de vaciado del pecho lo que suele conducir a la falta de leche y es muy raro que la madre tenga una incapacidad para producirla. Por este motivo, no hay que iniciar la administración de leche artificial ante la primera dificultad. Lo primero que debes hacer es buscar asesoramiento con tu matrona o en un grupo de apoyo para madres lactantes, ellas te aconsejarán qué hacer.

Anticoncepción y lactancia materna
Método de la amenorrea de la lactancia (MELA):
Durante la lactancia, es posible que la menstruación no aparezca. El MELA se puede realizar con efectividad del 98% siempre que se cumplan estas tres condiciones (si no, aumentan las probabilidades de embarazo):
1ª) Que el bebé tenga menos de 6 meses.
2ª) Que la madre no tenga la regla.
3ª) Que la lactancia sea exclusiva (ni zumos, ni agua) y a demanda, que el bebé tome pecho por el día (al menos cada 4 horas) y por la noche (al menos cada 6 horas).
Otros métodos anticonceptivos recomendados durante la lactancia son: preservativo, diafragmas femeninos (sólo se pueden colocar cuando el útero recupere su tamaño normal, a partir de la sexta semana postparto) o anticonceptivos orales que contengan sólo progestágenos.
Para recibir orientación, consulta con tu ginecólogo o con tu matrona.
Lactancia durante el embarazo y lactancia en tándem
Una mujer puede quedarse embarazada de nuevo mientras lacta a su hijo mayor.
Puedes continuar amamantando durante la gestación.
Es frecuente que ocurra un destete durante este periodo, dirigido por la madre (miedo, desconocimiento, sensibilidad en el pecho) o espontáneo por el lactante (cambio en el sabor y disminución de la producción de leche).
Una vez que nazca el bebé, puedes realizar lactancia en tándem, amamantando a ambos conjuntamente o por separado.
Es importante priorizar las tomas del recién nacido, pero contrariamente a lo que se cree, el más pequeño no se queda sin leche, pues la estimulación del pecho por el hermano mayor hace que aumente la producción de leche, que pasa de nuevo por una fase de calostro en los días cercanos al parto.
Lactancia mixta
Se entiende por lactancia mixta, cuando el niño recibe leche de la madre y leche artificial.
Los casos más frecuentes se presentan cuando la producción de leche es insuficiente, cuando la madre no puede ofrecer el pecho al niño en alguna de las tomas, o para servir de tránsito a la alimentación artificial exclusiva.
Hay diferentes motivos por los que elegir esta opción, como indicación médica de suplementar al bebé, separación madre-hijo sin posibilidad de lactancia diferida, hipogalactia verdadera, tránsito hacia la lactancia artificial exclusiva o deseo materno.
Se puede realizar de manera “coincidente” en la que en cada una de las tomas, el niño recibe primero el pecho y a continuación la leche artificial en la cuantía que desee. O de manera “alterna”, cuando la madre no puede ofrecer el pecho al niño en alguna de las tomas, en las que tomará solo leche artificial.
Si eliges dar lactancia mixta, debes saber que aumenta el riesgo de cese de la lactancia materna por falta de estímulo al pecho. Por ello se recomienda ofrecer primero el pecho y después el biberón o, en caso de necesitar suplementar, que cuando el bebé reciba leche artificial realices extracción de leche materna (manual o con extractor) para fomentar la producción.
Recuerda
La lactancia materna es lo mejor para tu bebé.
Más información
Destete
Las sociedades científicas recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y mantenerla junto con otros alimentos hasta los dos años de vida o más, mientras madre e hijo deseen.
El destete ocurrirá en algún momento, y puede ser espontáneo por el bebé o dirigido por la madre.
Destete espontáneo por el bebé
La edad natural del destete en la raza humana es entre los 2,5 y los 7 años.
En ocasiones sucede antes del año de vida por lo que, si ocurre, habría que investigar la causa (puede ser una huelga de lactancia y que la reanude en unos días).
Dirigido por la madre
Puede ser gradual o brusco. El destete gradual, durante semanas o meses, es más fisiológico y con menos posibilidad de complicaciones físicas, dando tiempo a madre y bebé a trabajar las emociones.
Durante la lactancia materna exclusiva
El destete gradual se puede hacer ofreciendo biberón tras las tomas o reemplazando una toma de pecho por otra de biberón cada 3-4 días.
Durante la alimentación complementaria
Se pueden sustituir tomas por otros alimentos. Habría que introducir otros lácteos al menos hasta los 2 años de vida.
Destete progresivo
| Todos los días de la primera semana | toma 10:00 h | biberón |
| resto tomas | lactancia materna | |
| Todos los días de la segunda semana | toma 10:00 h | biberón |
| toma 13:00 h | biberón | |
| resto tomas | lactancia materna | |
| Todos los días de la tercera semana | toma 10:00 h biberón | biberón |
| toma 13:00 h biberón | lactancia materna | |
| toma 16:00 h biberón | biberón | |
| resto tomas lactancia materna | lactancia materna |
Así, a lo largo de tres semanas habrás ido acostumbrado poco a poco al bebé a los cambios en la alimentación. Tú podrás observar si se produce alguna alteración en el niño y que tu producción de leche se vaya acomodando a la nueva situación sin que perjudique la continuidad de la lactancia materna
Lactancia e incorporación laboral
Es un motivo frecuente de destete en nuestro país, pero la vuelta al trabajo es compatible con la lactancia materna. ¡Si quieres, puedes continuar amamantando! Solamente es importante establecer un plan.
Hay que valorar los factores individuales de cada madre (lactancia exclusiva, mixta o inicio de alimentación complementaria), tipo de trabajo (riesgo para la lactancia), horario laboral (más o menos horas fuera de casa), cercanía a domicilio o escuela infantil (posibilidad de ir a amamantar al bebé), cuidador principal (una persona que te lo pueda acercar al trabajo), posibilidad de extracción de leche en el trabajo (espacio físico apropiado, lugar de almacenamiento), forma de extracción de leche (manual, sacaleches manual o eléctrico, simple o doble) y posibilidad de tener un extractor (compra o alquiler).
En función de tus posibilidades puedes continuar con lactancia materna exclusiva, iniciar o mantener un a lactancia mixta, comenzar o reorganizar la alimentación complementaria (otros alimentos cuando estés trabajando y pecho cuando estés en casa) o iniciar el destete.
Es importante conocer los recursos legales que pueden ayudarte a continuar con la lactancia: permiso por maternidad, suspensión por riesgo durante la lactancia, excedencia, reducción de jornada, la hora de la lactancia… que hay que consultar porque pueden ir variando con los cambios de legislación.
Tu matrona puede ayudarte a establecer un plan. La asistencia a grupos de apoyo de madres también es recomendable para conocer cómo lo han hecho otras madres y valorar esas opciones.
Lactancia artificial
La lactancia materna no solo es la mejor opción de alimentación para los lactantes, es lo normal en nuestra especie, la continuación natural del proceso de gestación y parto.
Pero hay madres que no pueden dar lactancia materna y otras que no desean hacerlo. Nuestro trabajo como matronas es ofrecerte toda la información disponible y que puedas tomar una decisión informada. Si tienes dudas te ayudaremos a resolverlas.
Si tu elección es la lactancia artificial, te apoyaremos en tu decisión, sin juzgar y ayudándote durante todo el proceso.
Puedes utilizar biberones de cristal o plástico, y tetinas de látex o silicona, de talla adecuada para la edad de tu bebé y mejor de flujo lento. Es importante cambiarlas cada 1-2 meses o antes si están deterioradas.
Se puede utilizar agua del grifo (en ciudades con <20mg/l de sodio) o embotellada de mineralización débil.
Cómo preparar biberones de leche artificial
Es necesaria la higiene de manos previa:
- Agregar 1 cacito raso (sin apretar) de leche en polvo por cada 30 ml de agua. Es muy importante mantener esta proporción. Se añade primero el agua y después la leche en polvo.
- Se recomienda que el agua esté a no menos de 70ºC por el riesgo de contaminación bacteriana del polvo de la leche, que no es estéril.
- Reconstituir la fórmula y enfriar con agua fría (poniendo el biberón bajo agua corriente o en un recipiente con agua fría).
- Comprobar que no quema. No se recomienda calentar en microondas porque aumenta el riesgo de quemaduras.
- Desechar la leche restante y limpiar el biberón.
Lavado y desinfección
Desmontar todas las piezas. Enjuagarlas, lavar con agua y jabón y aclarar bien. Dejar secar al aire. Guardar reensamblados.
En bebés sanos y a término no es necesario desinfectar si se hace limpieza cuidadosa después de cada uso o se usa lavavajillas.
Se puede desinfectar hirviendo en agua 5 minutos, con bolsas para microondas o aparato específico.
Terminada la toma, incorpora al niño y da unos golpecitos suavemente la espalda para que eructe.
La lactancia artificial también debería ser a demanda, observando las señales de hambre y saciedad el bebé. El apetito no es uniforme y el volumen que tome puede variar entre una toma y otra o en diferentes días.
Pero siempre viene bien tener una guía o esquema de alimentación recomendable desde el nacimiento hasta los seis meses de vida.
Los sucedáneos de leche materna, o leche artificial, o fórmula adaptada, provienen de leche de vaca modificada para que sea tolerada por los bebés. Puedes escoger cualquier marca de leche, lo importante es que sea adecuada a la edad de tu bebé: tipo 1 o inicio hasta los 6 meses, tipo 2 o continuación de 6 a 12 meses. A partir del año de vida ya pueden consumir leche entera de vaca, pero hay algunas familias que, aunque no sea necesario, optan por continuar con la leche tipo 3.
El tipo de leche va cambiando para intentar aproximarse a las necesidades de los lactantes. La leche de la madre cambia en sus características y composición durante todo el tiempo de la lactancia, a lo largo del día, e incluso en cada toma, adaptándose a las necesidades del bebé de forma natural.
La nutrición infantil es una ciencia compleja sometida a continua revisión y los laboratorios que se dedican a fabricar leches para recién nacidos y lactantes, se basan en las normas que publica el Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica (ESPGAN). Sus informes, establecen los límites mínimos y máximos en que deben encontrarse los componentes de las leches artificiales.
Las tomas
| En la primera semana: se añaden 10 ml por toma por cada día que tiene el niño. | • Primer día de vida: 10-20 ml por toma / 8 tomas. • Segundo día de vida: 20-30 ml por toma / 8 tomas. • Tercer día de vida: 30-40 ml por toma / 8 tomas. • Cuarto día debe tomar 40-50 ml/toma. • El quinto día 50-60 ml. • El sexto 60-70 ml. |
| En la segunda semana | El niño debe tomar 80-90 ml/toma. |
| La tercera semana | 90-100 ml/toma |
| La cuarta semana | 100-120 ml/toma. Debe realizar 7-8 tomas/día. |
| El segundo mes | 120-150 ml/toma / 7 tomas. |
| El tercer mes | 150-180 ml/toma / 6 tomas. |
| El cuarto mes | 80-210 ml/toma / 5 tomas |
| El quinto mes | 210-250 ml/toma / 4 tomas |
Alimentación Complementaria
La edad de introducción de la alimentación complementaria ha ido variando a lo largo de los años. Actualmente y debido a la recomendación de diversos organismos oficiales y sociedades científicas nacionales e internacionales (OMS/UNICEF, Academia Americana de Pediatría, Asociación Española de Pediatría), se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y mantenerla junto con otros alimentos hasta los dos años de vida o más, mientras madre e hijo deseen.
Por tanto, hasta los seis meses de vida, se debería mantener la lactancia materna exclusiva (o, en caso de lactancia artificial, la leche de fórmula). Esto significa que no hay que ofrecer al bebé ningún otro alimento sólido ni líquido (ni agua, ni infusiones ni zumos). En épocas de calor probablemente demande más tomas, y algunas de ellas pueden ser cortas, porque su objetivo sea hidratarse (la leche del principio de la toma tiene más contenido en agua, y la del final más contenido en grasa).
A partir de los seis meses de vida es necesario introducir otros alimentos para adaptarse a las necesidades nutricionales. Pero el alimento principal hasta los dos años, en especial durante el primer año, continúa siendo la leche. Por eso se denomina alimentación complementaria, porque los nuevos alimentos complementan a la leche, ofreciendo nuevos nutrientes y diversificando la alimentación.
De los seis meses al año de vida se ofrecerá primero el pecho y después el resto de los alimentos, garantizando que va a recibir leche suficiente. En caso de lactancia artificial hay que intentar aportar al menos 300-500ml de leche al día, respetando las señales del bebé. A partir del año de vida se puede ofrecer primero el resto de los alimentos y después el pecho.
En torno a los seis meses de vida el bebé comenzará a mostrar signos de estar preparado para iniciar la alimentación complementaria. Estos signos son:
- Puede mantenerse sentado (al menos con apoyo)
- Tiene interés por la comida
- Coge alimentos y se los lleva a la boca
- Ha perdido el reflejo de extrusión (empujar hacia afuera con la lengua los objetos o alimentos que se introducen en la boca)
Se pueden ofrecer los alimentos triturados, evolucionando a texturas cada vez más gruesas con el paso de las semanas, aunque sería mejor chafados con un tenedor. También se puede optar por la alimentación en trozos (Baby Led Weaning).
Aspectos a considerar con el Baby Lead Weaning
Primeros auxilios en caso de atragantamiento
Las matronas recomendamos que todos los cuidadores conozcan maniobras básicas de actuación:
Si el bebé tose con fuerza:
A. No intervenir de inmediato
B. Permitir que el bebé intente expulsar el alimento
Si el bebé no puede respirar, llorar o toser:
A. Colocar al bebé boca abajo sobre el antebrazo, con la cabeza más baja que el cuerpo.
B. Dar 5 golpes secos entre los omóplatos.
C. Girar al bebé boca arriba y realizar 5 compresiones torácicas con dos dedos en el centro del pecho.
D. Alternar hasta que el objeto sea expulsado o llegue ayuda.
Ante pérdida de conciencia, iniciar reanimación cardiopulmonar (RCP) y llamar al 112 inmediatamente.
Conclusión
El Baby Led Weaning puede ser una experiencia positiva, respetuosa y beneficiosa para el desarrollo del bebé si se realiza con información adecuada y medidas de seguridad. La formación en primeros auxilios es una herramienta fundamental para las familias, aportando tranquilidad y confianza en esta etapa.
Las matronas, acompañamos a las familias para que la alimentación complementaria sea un proceso seguro, respetuoso y libre de miedo.
La introducción de nuevos alimentos permite cubrir no solamente aspectos nutricionales. También es una oportunidad de favorecer hábitos saludables, fomentando una alimentación sana, variada y equilibrada. Es una oportunidad de aprendizaje y estimulación sensorial: texturas, olores, sabores, manipulación de alimentos… creando un espacio de comunicación en familia, respetando los ritmos y necesidades del niño, y enseñando un comportamiento adecuado en la mesa.
Se propone introducir los alimentos habituales que consuma la familia, revisando primero los hábitos nutricionales de ésta. Es decir, es una oportunidad de oro para mejorar la alimentación de todos en casa, favoreciendo el consumo de alimentos sanos, variados, en una proporción equilibrada, implementando conductas generadoras de salud. Si la alimentación de todos es saludable, el bebé podrá compartir los mismos alimentos en la mesa y aprenderá a comer observando al resto de los miembros de la unidad familiar.
También se recomienda el consumo de alimentos de temporada y proximidad, fomentando el comercio local.
Los alimentos frescos de elaboración casera son más baratos que los comercializados y proporcionan mejor nutrición. Es muy interesante aprender a leer las etiquetas de los alimentos comercializados. Muchos de ellos no están indicados por su alto contenido en azúcares o sal.

La incorporación de nuevos alimentos se debería realizar de manera flexible, progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, aumentando poco a poco la cantidad. Se propone mantener un intervalo de al menos 3 días para introducir cada nuevo alimento, observando cómo se tolera.
La recomendación de introducción de nuevos alimentos también ha cambiado mucho en los últimos años, ya que antes se recomendaba una introducción muy estandarizada, asignando cada grupo de alimentos a una edad concreta.
Actualmente la recomendación es más flexible, ofreciéndose una recomendación orientativa y unos pocos alimentos a evitar hasta el año o dos años de vida.
El pediatra y la enfermera de pediatría revisarán el crecimiento de tu bebé. La mejor forma de valorar el crecimiento de los niños y niñas es en base a los Patrones de Crecimiento Infantil de la Organización Mundial de la Salud, pues están fundamentados en un estudio internacional en el que los niños recibían la mejor alimentación posible y por tanto determinan el crecimiento esperado basado en una correcta nutrición.
Si se observa alguna alteración en el crecimiento (por exceso o por defecto), entre los profesionales y tú podéis establecer un plan de alimentación basado en las necesidades individuales de tu bebé.
Recomendaciones generales
- Nunca dejar a un bebé comiendo solo, tenemos que poder observar cómo gestiona los alimentos.
- Limitar el aporte de sal, azúcar, miel o aditivos a los alimentos.
- La carne debe ser preferentemente blanca (pollo, pavo, conejo)
- Especialmente en bebés amamantados, ofrecer alimentos ricos en hierro, es uno de los nutrientes que pueden ser deficitarios y una de las indicaciones de inicio de alimentación complementaria. Aportar estos alimentos junto con otros ricos en vitamina C para favorecer la absorción del hierro.
- Hay que tener presente la historia familiar (si padre/madre o algún hermano es alérgico a ciertos alimentos).
- En niños prematuros puede ser necesario modificar la edad de introducción de alimentación complementaria. También habría que valorar la alimentación en niños con alteraciones del desarrollo psicomotor. Consulta con tu pediatra.
Alimentos que evitar en el primer año de vida
- Leche entera de vaca
- A partir de los 9-10 meses se puede ofrecer pequeñas cantidades de yogur natural y queso fresco o tierno
- Espinacas y acelgas (nitratos). Si se dan, <20% del contenido del plato.
- Carnes y huevos poco hechos
- Cabezas de gambas, langostinos (cadmio)
- Sal
- Azúcares
- Zumos
- Alimentos superfluos (que no aporten contenido nutricional)
- Miel (riesgo de botulismo)
Alimentos que evitar en menores de 3 años
- Peces grandes: pez espada, emperador, cazón, tintorera y atún (mercurio).
- Carne de caza (plomo)
- Sólidos con riesgo de atragantamiento
- Frutos secos enteros (se pueden ofrecer triturados)
- Manzana y zanahoria sin cocinar
- Frutas redondas enteras (uvas…) o salchichas en rodajas
- Semillas o pepitas de frutas
- Caramelos y alimentos duros que no puedan aplastar entre la lengua y el paladar
Cantidades orientativas de proteínas animales
De 6 a 12 meses:
- 20-30 g de carne/día o
- 30-40 g/día de pescado blanco o azul o
- 1 huevo pequeño/día
De 1 a 3 años:
- 40-50 g de carne/día o
- 60-70 g/día de pescado blanco o azul
Prevención de la gastroenteritis del lactante
En la actualidad, y a pesar de la notable mejoría en higiene, alimentación y asistencia sanitaria, la diarrea de los lactantes sigue siendo un frecuente motivo de consulta y hospitalización en Europa.
Infección. La gastroenteritis del lactante es un proceso ocasionado por la invasión de gérmenes en la mucosa digestiva. Por ello, la higiene de los alimentos y la esterilización de todo aquello que el lactante se lleva a la boca es fundamental para disminuir al máximo el riesgo de infección.
Prevención. Aunque la infección por gérmenes es lo que origina el cuadro diarreico, en realidad, la verdadera causa del elevado índice de gastroenteritis a estas edades, reside en el propio lactante. Hasta los 2 años de edad, los lactantes no han desarrollado plenamente su sistema inmunológico, es decir, no poseen las mismas defensas ante la infección que un adulto.
En concreto el rotavirus es la mayor causa de hospitalización por gastroenteritis enniños. Se puede prevenir mediante vacuna, que se administra por vía oral.
Tras el nacimiento, primeras visitas al pediatra serán una magnífica oportunidad para preguntarle sobre rotavirus y la forma de prevenir la enfermedad. La vacunación frente a rotavirus debe iniciarse necesariamente cuando al bebé tiene entre 6 y 12 semanas de edad.
Masajes para aliviar el Cólico del Lactante
Para empezar el masaje hay que mostrar atención a las señales del bebé, buscando un momento que esté receptivo: el bebé debe estar despierto, tranquilo, expresando atención y ganas de interrelacionar. Busca un momento que no sea inmediatamente después de que haya comido.
Puedes acariciarle y decirle cosas agradables mientras le vas quitando la ropa.
Posiciones durante el masaje
Al dar el masaje específico del cólico paramos ahí y en ese momento no añadimos el masaje en ninguna otra parte del cuerpo. El bebé debe reposar. Si deseamos hacer el masaje integral en todo el cuerpo, buscaremos otro momento.
No dar este masaje durante el momento de crisis de los cólicos, ni cuando el bebé acaba de comer.
Masaje especial para cólicos
Masajeamos el abdomen del bebé (debajo de las costillas hasta el pubis) con presión suave.
Pasos
1) Manos que reposan
Colocamos las manos sobre el vientre del bebé. Intenta relajarte del todo aunque el bebé se mueva o llore.
2) Rueda hidráulica
Realizamos movimientos de paleteo en el vientre del bebé, una mano tras la otra, como si estuvieras haciendo un hueco en la arena. Las manos deben amoldarse al vientre del pequeño.
Repetir 6 veces.
3) Rodillas arriba-abajo
Dobla las piernas del bebé y luego presiona suavemente hacia el vientre, mantén esta posición durante cinco segundos aproximadamente, 1 vez (no debemos juntar las rodillas antes del gateo).
4) Toque de relajación
Pasamos las manos por sus piernas hasta el tobillo para liberar la tensión y ayudamos a que se relaje.
5) Sol-luna
Imaginamos un reloj en el abdomen del bebé.
El adulto con la mano izquierda comienza en el lado derecho del abdomen del niño (7 horas) dibujando un círculo completo en el sentido de las agujas del reloj, sin levantar la mano. Cuando la mano izquierda del adulto pasa sobre las doce horas, la mano derecha se incorpora sobre las once horas hasta las 17 horas, como si fuera una media luna.
Repetir 6 veces
6) Rodillas arriba-abajo
Igual al 3.
7) Toque de relajación
Pasa una vez las manos desde las nalgas a los pies, reduciendo la presión, para facilitarle la liberación de la tensión y ayudar a que se relaje.
Repetimos el ciclo entero (pasos 1 al 7) 3 veces. 2 veces/día durante 2 semanas (podemos valorar continuar si es necesario). Pueden pasar varios días antes de que el niño responda de forma favorable; a veces, el bebé ya comienza a expulsar los gases en el primer intento. Cada niño es diferente.
Postura en el momento del cólico
Posición del bebé boca abajo, con la palma de nuestra mano en el abdomen del bebé, su cabeza apoyada en la parte interna de nuestro codo con los pies colgando, y la otra mano sobre la espalda del niño apoyando la palma.
Recuerda
Dar masaje a los bebés estimula el sistema intestinal, favorece la expulsión de gases, evita el estreñimiento y mejora la comunicación entre adulto y bebé.

